Un procedimiento ambulatorio que mejora la higiene íntima, ayuda a prevenir diversas enfermedades y puede contribuir al bienestar sexual masculino.

La circuncisión es una cirugía que consiste en retirar parcial o totalmente el prepucio que cubre el glande. Es uno de los procedimientos urológicos más comunes y puede realizarse por motivos médicos, preventivos, funcionales o de higiene. Las técnicas actuales permiten una intervención más rápida, con menos sangrado, menos molestias y una recuperación más cómoda.
| Características | Técnica tradicional | Láser | CIRCCURER |
|---|---|---|---|
| Tiempo aproximado | 45 a 60 minutos | 10 a 15 minutos | 3 a 5 minutos |
| Sangrado durante la cirugía | Moderado a alto | Mínimo | Mínimo |
| Precisión de la incisión | Variable | Alta | Muy alta |
| Inflamación postoperatoria | Mayor | Moderada | Menor |
| Cicatrización | Más prolongada | Intermedia | Más rápida |
| Dolor postoperatorio | Moderado durante 3 a 5 días | Leve a moderado durante 5 a 7 días | Leve |
| Recuperación | Más lenta | Rápida | Muy rápida |
Consulta urológica para confirmar indicación y resolver todas sus dudas.
Se aplica anestesia local para garantizar comodidad durante el procedimiento.
El especialista realiza la circuncisión con láser de manera precisa y controlada.
Se verifica la correcta hemostasia y adaptación de los tejidos.
El paciente permanece en observación breve y recibe el alta el mismo día.
Se realiza con anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante el procedimiento. Las molestias posteriores son leves y controlables con la medicación indicada.
La mayoría de los pacientes retoma sus actividades habituales en pocos días, siguiendo las indicaciones médicas.
Con las técnicas actuales la cicatrización es discreta y los resultados estéticos son muy naturales.
Generalmente después de algunas semanas, una vez que el especialista confirme la correcta cicatrización.